enero 20, 2015

Ibeyi




Greetings everybody, we're going to start the new year with a story that really meant a lot to us: a couple of months ago we were told about a music group that appeared on the BBC tv show "Later with Jools Holland", using a DG cajon. 
Following a quick search on Youtube, two beautiful young ladies appeared before my eyes, a duo consisting of piano and cajon, performing a music charged with emotional intensity. 
Sure enough, there was a cajon of ours, but it featured an old logo, the type we used from our beginnings in 2003 up until 2006.
The young age of the two girls, who appeared to be still in their teens, made me really curious about how and when they got hold of that cajon, because according to my calculations, they should have got it when they were ten years old, more or less.
This puzzlement turned into a surprise that nearly drove me to tears: I googled the name of the duo, Ibeyi, and I found out that those two girls happened to be the twin daughters of our beloved and much missed Miguel "Angà" Dìaz, one of the greatest Cuban percussionists of all times, who died at only 45 years of age.
I was lucky enough to meet him, and to befriend him.
When I was starting making cajons professionally, he had just moved to Barcelona.
He took part to the yearly Cajon Seminar, which at that time was held in Castelldefels, and an immediate empathy arised between us.
Since I was putting together a documentary about the history of the cajon, I talked to him about the project.
I already had quite a lot of material about Peruvian and Flamenco cajon, but the Cuban side of it was missing, and he proposed to help me out.
Not only he agreed to let me record a duet that he played on that occasion with Piraña, but he also promised me that he would record a duo with Cuban pianist ace Omar Sosa, especially for the project that I was carrying on.
Tht same night he invited me to his place, together with my friend Simone Padovani, who just couldn't believe it, and we spent a great time drinking rhum, and listening to incredible recordings of his time with Irakere and Steve Coleman, he told us about his life, and about his record, "Echumingua" that was in the process of being released.
So that was it, Angà was a generous and honest man, so a few months later, I recorded him and Omar Sosa, for my documentary The Ways of the Cajon, and everything turned out amazing...I sent him customized cajons, according to his needs, and everytime we met, it was a hugs and laughs affair, but he also liked to talk about deep issues, such as the meaning of music and life, because he had a spiritual vibe that always drove him.
Yes, Angà was a man with a big soul, the proof is the sound of his drums; just listen to that, many consider him the most important Latin percussionist of his generation, together with Giovanni Hidalgo.
He left us too early, suddenly on a summer day of 2006; his worn out heart failed him, in the country house he'd just moved in, where he planned to build his head quarters.
And those twin daughters, that he talked to me about, and whom I met briefly during the memorial concert at the New Morning in Paris that I attended to homage Angà, were now travelling around the world playing fantastic music charged with emotions.
Because these girls, Lisa Kainde and Naomi, born in Paris, not only sung the memory of their beloved father, but also that of their elder sister, Yanira, the first daughter of Angà, who tragically died of natural causes a few years after her father.
I immediately looked for them on the Net, came across their FB page, and I learned from their mother Maya, that the children basically started playing music when their father passed away: they went to Barcelona to give him their last greeting, and there Naomi started playing a cajón, for the first time in her life, maybe to feel closer to her dad.
So this is the solution of the riddle of the old cajon and the young lady percussionist.
We all wish them success, because we truly love their music, it reaches directly our hearts and souls.

Muy buenas a todos, vamos a empezar el 2015 con una historia que nos ha conmovido: hace unos meses nos señalaron un grupo que llevaba un cajón de nuestra marca, que acababa de pasar por la famosa transmisión de la BBC inglesa "Later with Jools Holland".
Después de una rápida busqueda por Youtube, aparecieron estas dos bellisimas chicas, un duo formado por piano y cajón, que interpretaban una música cargada de intensidad emocionál.
En primer plano, un cajón de nuestra marca, pero con un logo antiguo, de estos que usabamos en nuestros comienzos, allá por el 2003, y hasta el 2006.
La joven edad de las chicas, que no aparentaban ni veinte años, me creaba una curiosidad por saber donde y cuando consiguieron ese cajón, pues según mis calculos, deberían haberlo adquirido con 10 años de edad, más o menos.
La duda se convirtió en una sorpresa que me hizo saltar las lagrimas: introduje el nombre del duo, Ibeyi, en Google, y descubrí que esas chicas, no eran otras que las hijas gemelas de nuestro queridísimo y desafortunado Miguel "Angá" Díaz, uno de los más grandes percusionistas cubanos de todos los tiempos, que falleció con solo 45 años.
Yo tuve la suerte de conocerle y de convertirme en su amigo; él estaba viviendo en Barcelona, justo cuando yo empezaba a fabricar cajones profesionalmente.
Nos conocimos en el Seminario de Cajón que en aquellos tiempos se celebraba en Castelldefels, y empezó una simpatía inmediata.
Yo estaba intentando documentar la historia del Cajón mediante un audiovisual, y ya tenía un buen materiál recopilado, de cajoneros peruanos y flamencos, la parte cubana del asunto me faltaba, y él se propuso ayudarme.
No solamente accedió a dejarme grabar un dueto de percusión que hizo con el Piraña en aquella ocasión, sino que me prometió que grabaría un tema musicál en duo con el pianista Omar Sosa para el proyecto que estaba llevando al cabo.
Esa noche me invitó a su casa, junto con mi amigo Simone Padovani, que no se lo podía creer, bebimos ron, y escuchamos grabaciones increibles de su epoca con Irakere y Steve Coleman, nos habló de su vida, y de su propio disco que estaba a punto de salir: Echumingua.
Pues así fue, Angá era un hombre generoso y de palabra, algunos meses después le grabé a duo con Omar Sosa, tocando el cajón para mi documentál, y todo salió perfecto...yo le pasaba cajones personalizados, siguiendo sus indicaciones, y cada vez que nos veíamos, eran abrazos y risas, pero también conversaciones espirituales, sobre el sentido de la música, de la vida.
Angá era un hombre con mucha alma, y su sonido es prueba de ello, muchos lo consideran, junto con Giovanni Hidalgo, el mejor percusionista latino de su generación.
Nos dejó de repente, un día de verano de 2006, su corazón fatigado le falló, en la masía de campo a la que acababa de mudarse, donde planeaba hacer su cuartel general...
Y esas niñas gemelas, de las cuales me habìa hablado, y a las que yo conocí brevemente en Paris, cuando fuí a homenajear la figura de Angá en un concierto memorial en el New Morning, estaban ahora viajando por el mundo, tocando una música llena de emociones, vibrante.
Porqué estas chicas, Lisa Kainde y Naomi, nacidas en Paris, no solamente cantaban el recuerdo de su querido padre, sino también el de su hermana mayor, Yanira, la primera hija de Angá, que también falleció tragicamente por causas naturales, pocos años después de su padre.
En seguida las busqué, siempre através de internet, y aprendí de su madre Maya, que las niñas practicamente empezaron a tocar cuando murió Angá: vinieron a Barcelona a darle el ultimo saludo, y en concreto Naomi cogió el cajón de su padre y se puso a tocarlo aquel mismo día, quizás para sentirse más cerca de él.
Así queda explicada la historia del viejo cajón y de la joven percusionista.
Les deseamos mucho éxito, porqué su musica nos encanta y nos llega directamente al corazón y al alma.

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